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Etéreo

Un hotel de 75 habitaciones que flota sobre el manglar de Kanai, frente al arrecife, con arte mexicano en las paredes y un spa inspirado en los cenotes. A 45 minutos del aeropuerto de Cancún.

Gera GonzálezGera González

Video: Etéreo, Auberge Collection
DóndeKanai, en Playa Maroma, entre Cancún y Playa del Carmen
Desde el aeropuerto de CancúnUnos 45 minutos
PlanSolo habitación; varias promociones traen desayuno
Va bien conParejas, lunamieleros, familias con niños chicos y quien viaja a reconectar

Etéreo es para quien quiere el Caribe con calma y con algo que contar al volver. Es un hotel chico, de solo 75 habitaciones, construido sobre plataformas encima del manglar, con el segundo arrecife de coral más grande del mundo enfrente y obras del artista mexicano Manuel Felguérez en las paredes. Es de Auberge, la colección de hoteles de lujo que en México también tiene Chileno Bay, en Los Cabos, y Susurros del Corazón, en Punta de Mita.

Su lujo se siente más en la madera, la piedra y el fuego que en el mármol. En 2025, Travel + Leisure lo nombró el cuarto mejor resort de México y la Guía MICHELIN le dio dos llaves.

Un día en Etéreo

Lo primero que ves al abrir la cortina es el mar o el verde del manglar, según tu habitación. Temprano hay yoga, o un café y una concha en Chu Chu, y después la playa: 300 metros de arena blanca con palmeras y, a cinco minutos en lancha, el arrecife, con tortugas, mantarrayas y peces de colores. El kayak y el paddle salen del muelle del hotel.

Por la tarde toca alberca: Tranquilo es solo para adultos, con camastros dentro del agua, y Vivo es la familiar. Y cuando cae el sol, la cena en Itzam, de preferencia con un mezcal que no conocías.

La alberca de Etéreo vista desde arriba, con camastros blancos y cabañas
La alberca desde arriba
Una familia camina por la orilla de una playa de arena blanca con un muelle al fondo
La playa y el muelle

Camina sobre el manglar

Etéreo se levantó sobre plataformas para tocar lo menos posible el manglar: del terreno, solo se ocupó el 7%. Los andadores de madera pasan por encima de la vegetación, y el servicio del hotel circula por un sótano, así que no verás carritos de golf ni filas de personal en los pasillos. Todo se camina y en pocos minutos. En las habitaciones no hay plásticos de un solo uso.

Andadores sobre el manglar
Una persona camina por un andador de madera entre el manglar, con los edificios del hotel al fondo
Rumbo a la playa

Despierta con el mar enfrente

De las 75 habitaciones, 57 son estudios, 14 son suites y 4 son penthouses. Todas tienen ventanales de piso a techo, terraza y muebles hechos por artesanos, con paredes de madera tallada de Manuel Felguérez.

Cada habitación tiene un Guía asignado: te recibe, hace el check-in en tu cuarto y desde ese momento es tu único contacto por mensaje, para lo que sea, de un café a un tour.

Sala de una suite con sillones claros y ventanal abierto al mar
Sala con vista al mar
Terraza con piscina de inmersión y vista al mar
Piscina en la terraza
Azotea de un penthouse con jacuzzi, sillones y fogatero frente al mar
Azotea de un penthouse
Adentro y afuera
Baño con tina exenta y regadera, en tonos claros
El baño

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Siéntate a la mesa de Itzam

Itzam es el restaurante principal: cocina mexicana contemporánea con ingredientes de la región y recetas de abuela, a cargo del chef Carlos Segura, nacido en la Ciudad de México. Che Che mezcla técnica japonesa con pescado local, con tacos al estilo japonés y sushi de la pesca del día. El Changarro sirve ceviche y pescado a la parrilla con los pies en la arena, y Chu Chu abre de 7 a 12 con café y pan dulce.

Cada noche hay algo distinto, de la Cena de la Abuela a pizzas de horno de leña en el jardín. La coctelería la diseñó Jeff Bell, del bar Please Don't Tell de Nueva York, con mezcal, tequila y botánicos de aquí.

Mesa con platillos mexicanos de autor, flores y copas de vino
Cocina de Itzam
La barra blanca de El Changarro en la arena, frente al mar
El Changarro
Tres cócteles con flores y hierbas sobre una barra de madera
La coctelería

Reconecta en SANA

El spa, SANA, tiene siete cabinas con terraza, sala de sal, regaderas de sonido, vapor de hierbas, rituales con arcilla maya y una alberca inspirada en un cenote. Cada espacio está pensado con una intención, y por eso funciona muy bien para quien viaja solo o necesita bajar el ritmo. Hay baños de sonido, yoga, lectura del calendario maya y sesiones privadas con un chamán.

El muro de piedra de la entrada de SANA, el spa de Etéreo
SANA
Tres personas meditan frente a un gong en una terraza de madera
Baño de sonido
Ofrenda de flores, semillas y velas para una ceremonia
Ceremonia

Sal a explorar

Desde el hotel se arman experiencias con guías de la zona, entre ellos un explorador que trabajó con National Geographic y conoce cenotes a los que casi nadie llega. Adentro hay clases de cocina, catas de mezcal y destilados de distintas regiones de México, talleres de cerámica y de pulseras con piedras como la obsidiana, y un artista residente que da recorridos por el arte del hotel. Para jugar, el club de tenis de Kanai, con pickleball y pádel, está a unos minutos; para el golf, Mayakoba.

Buzos en un cenote con rayos de luz que entran al agua azul
Un cenote
Cata de mezcales en jícaras sobre una mesa de madera
Cata de mezcal
Clase de cocina con ingredientes frescos sobre la mesa
Clase de cocina

Con quién ir

Una familia en la alberca de poca profundidad, junto a camastros
La alberca familiar
Altar de boda en un jardín frente al mar, con sillas de madera
Boda en el jardín

Cómo llegar

El aeropuerto más cercano es el de Cancún (CUN), a unos 45 minutos hacia el sur por la carretera 307. Etéreo está dentro de Kanai, antes de llegar a Playa del Carmen, a unos diez minutos del centro.

Abrir la ruta en Google Maps →

Tiempos aproximados de Rome2Rio y del hotel; ruta de Google Maps. Pueden cambiar con el tráfico y la hora de llegada de tu vuelo.

El hotel en video

Más fotos

Etéreo desde el aire, con sus albercas largas y el mar al fondo
Alberca con camastros de madera y palmeras frente al mar
Sala con muro de celosía de piedra y ventanal al jardín
Recámara con cama king y vista a la vegetación
Terraza de un penthouse con comedor al aire libre
La costa de Kanai desde el aire, con el agua turquesa y el manglar
Atardecer en la playa con mesas y palmeras
Sillas de madera alrededor de una fogata en la arena
Ingredientes mexicanos en cazuelas de barro: chiles, semillas y especias
Raquetas y pelotas sobre una cancha de pasto
Cabañas blancas con cortinas en la playa

Fotos y video: Etéreo, Auberge Collection.

Lo que conviene saber

Lo que yo recomiendo

Yo pediría un Ocean Studio con piscina de inmersión: vista al mar y agua propia sin pagar una suite. Aparta una noche para cenar en la playa y deja libre una mañana para el arrecife, que está a cinco minutos. Y si puedes viajar en verano, es cuando más rinde el presupuesto y más flexible está el hotel.

Información consultada por Manual de Viaje directamente con representantes de Etéreo, en octubre de 2026. Las tarifas, reglas y servicios pueden cambiar.